¿Estás dispuesto a pagar por reservar mesa en un Restaurante?

  • El Lajar de Bello
  • 27.03.2019
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En El Lajar de Bello no sólo puedes llamar para reservar tu mesa y evitar llegar hasta La Camella, Arona y encontrarte que el restaurante está lleno, sino que, desde principios de este año, puedes hacer tu reserva online, sin ningún coste adicional. Pero, ¿qué pasa cuando los clientes reservan mesa y no avisan de que no podrán acudir? ¿Qué efectos puede provocar si la situación se repite con mucha frecuencia?

El “no-show”, que es el nombre que en restauración se da a las mesas vacías que quedan en los restaurantes porque estaban reservadas, pero los comensales que debían ocuparlas no se han presentado y no han avisado o, si lo han hecho, ha sido demasiado tarde, puede llegar a ser un duro golpe económico para el hostelero.

panel de reservas

Pero no es únicamente un problema económico, sino que también afecta a aquellos que hubieran querido comer en el restaurante pero que, por esas reservas se han quedado fuera, al estar todo reservado. E incluso puede llegar a suponer un malgasto de parte de la comida acumulada por el restaurante para hacer frente al servicio y que, finalmente, deberá ser desechada.

Pagar por reservar: ¿solución definitiva o medida impopular?

Compramos, y pagamos por adelantado, las entradas para todo tipo de espectáculos y si finalmente no podemos acudir a los mismos, no pretendemos que nos devuelvan el dinero. En los hoteles, es habitual tener que facilitar los datos de una tarjeta de crédito y, si no avisamos con el suficiente tiempo de antelación de la cancelación, nos cobrarán al menos una parte de la estancia.

Incluso compramos, con meses de antelación, billetes de avión renunciando a la posibilidad de cambio o cancelación con tal de ahorrarnos un pequeño importe, arriesgándonos a perder la totalidad del billete si finalmente nos es imposible realizar el viaje.

pagar por reservar

Sin embargo, basta que un restaurante hable de cobrar por las reservas, cobrando una pequeña cantidad en el momento de realizar la reserva y que será descontada de la factura al cliente cuando disfrute de la comida o que éste pierda dicha cantidad si no se presenta, o de pedir el número de la tarjeta para cargar una cantidad en concepto de penalización si el cliente no se presenta el día de la reserva sin haberla cancelado con la suficiente antelación, para que se destape la caja de los truenos y comience la polémica porque a muchos les parece algo terrible esta medida.

Pero es evidente que, cuando un hostelero decide adoptar una medida que resulta tan poco popular es porque tiene un problema que necesita solucionar o al menos, intentar minimizar el daño que le supone.

Otras soluciones

No aceptar reservas y que las mesas las ocupe el primero que llegue es otra medida con la que la gente protesta, sobre todo cuando se trata de un establecimiento de calidad que está siempre “hasta los topes” y en el que todo el mundo quiere ir a comer. Es la solución más cómoda para el restaurante, con la que no tiene que invertir tiempo a la hora de gestionar ni las reservas ni posibles cancelaciones de las mismas.

Por último, la solución más drástica sería la subida generalizada de los precios, aumentando los márgenes de manera que se compensen las bajas de última hora. Es decir, los no-show no son solo un problema para el restaurante, sino también lo son para los demás clientes, ya que su manera de proceder puede acabar haciéndonos tener que pagar más a los demás.

¿Habrá que ir acostumbrándose a pagar por reservar en los restaurantes? Puede que poco a poco sea algo que se vaya extendiendo pero, de momento, aprovecha que aún puedes reservar gratis en El Lajar de Bello y ven a disfrutar con nosotros de un almuerzo o cena que seguro que recordarás.

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